Entorno a la figura de un viejo cacique enfrentado a la pérdida de su poder y asu propio derrumbamiento fÃsico por la fuerza de acontecimientos que es incapazde comprender o asimilar, AgustÃn Yañez enfoca la vida en las rancherÃas de unade las regiones áridas de México. Dentro del dramático escenario de esastierras flacas, Yáñez cala en los seres que las pueblan: hijos, hermanos,esposas, compadres, peones, beatas, zahorinas, en sorda acción por el poder ola riqueza, temerosos de perder los bienes o los afectos a que se aferran, oatribulados por la mera pretensión de sobrevivir a los ineludibles cambios,sufren, gozan, ganan y pierden en las páginas de este libro, y alcanzan enellas su dimensión de seres humanos de cualquier paÃs, de cualquier tiempo. Elamplio uso del refranero vernáculo proporciona al relato un andamiaje singularsobre el que destacan las virtudes que tenÃa Yáñez como experto manejador dellenguaje.







Valoraciones
No hay valoraciones aún.