Italia, TurÃn, 1953. Elecciones generales. Amerigo Ormea, comunista, ha sido designado por su partido como interventor electoral en un hospicio. El partido de la mayorÃa moviliza en favor suyo a inválidos, idiotas y moribundos, convirtiendo la miseria de la naturaleza en una operación polÃtica. Amerigo observa y reflexiona. ¿Es justo utilizar con fines electorales a unos seres disminuidos? La primera respuesta, inmediata y polÃtica, es «No». Sin embargo, enseguida se abre otro interrogante: ¿Hasta qué punto se es hombre, a partir de qué punto se deja de serlo? Esta historia supera los lÃmites de la crónica para convertirse en una angustiosa y apasionante meditación sobre la condición humana.«Puedo decir que escribir algo tan breve me llevó diez años, más de lo que habÃa empleado en cualquier otro trabajo mÃo. La primera idea de este relato la tuve precisamente el 7 de julio de 1953. Estuve en el Cottolengo durante las elecciones unos diez minutos. No, no era interventor; era candidato del Partido Comunista (candidato para completar la lista) y como tal visitaba los colegios electorales donde los candidatos de la lista pedÃan la ayuda del partido para los problemas que pudieran surgir. De ese modo, presencié una discusión en una mesa electoral del Cottolengo entre democristianos y comunistas del tipo de la que constituye el centro de mi relato. Y fue entonces cuando se me ocurrió la idea (…). Me puse a escribirlo pero no me salÃa (…). El resultado fue que quedé completamente incapaz de escribir durante muchos meses…». ITALO CALVINO





Valoraciones
No hay valoraciones aún.