Cuando regresó del trabajo el martes, el señor Parsons no encontró a Margaret en casa. Era la primera vez que ocurrÃa en los casi seis años de matrimonio. El inspector Burden intentó calmarlo; pensó que el hombre estaba sugestionado por la literatura policÃaca a la que era aficionado. Pero la esposa no regresó esa noche. Al dÃa siguiente, el Departamento de Investigación Criminal de Kingsmarkham comenzó a indagar. Margaret era predicadora laica en la Iglesia; una mujer dedicada a su hogar que vestÃa de forma muy sencilla y nunca se maquillaba. El cadáver estaba junto a un árbol en un bosquecillo de las proximidades. Entre las hierbas, un lápiz de labios. Y en el desván del modesto hogar de los Parsons, varios libros de poesÃa en ediciones de lujo con dedicatorias manuscritas. Las firmaba Doon. El inspector jefe Wexford debÃa hallarlo.






Valoraciones
No hay valoraciones aún.