Esta misteriosa novela en que Rose Klonec muere asesinada y en la que hay tres puertas cerradas y una botella de Roederer y un revólver, ocurre en ese nostálgico ParÃs que Dickson Carr ya ha evocado inolvidablemente en ‘El crimen de las figuras de cera’. El descifrador del enigma es Henri Bencolin, uno de los personajes más vÃvidos de la literatura policial.







Valoraciones
No hay valoraciones aún.